Madres primerizas

Seguramente ésta es una pregunta que se hacen muchas madres primerizas. ¿cuántas horas de sueño necesita un niño a varias edades?. Por supuesto, cada niño es diferente: algunos necesitan más o menos sueño que otros.

Recuerda que la mayoría de los niños necesitan muchas horas de sueño. A menudo, si un niño tiene malos hábitos de sueño o si se niega a irse a la cama antes de las 11 de la noche, sus padres piensan que no necesita dormir mucho. Probablemente no sea cierto: de hecho, lo más probable es que este niño ande corto de sueño. Para saber si ése es el caso de tu hijo, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Se queda dormido casi cada vez que vais en coche?

  • ¿Tienes que despertarlo casi todas las mañanas?

  • ¿Parece irritable, malhumorado o muy cansado durante el día?

  • ¿Se queda dormido mucho antes que de costumbre algunas noches?

Si respondes “sí” a alguna de estas preguntas, es posible que tu bebé esté durmiendo menos horas de las que necesita. Para cambiar este patrón, tendrás que ayudarle a desarrollar hábitos de sueño saludables y fijar una hora para irse a la cama que sea apropiada. De esa forma, puedes asegurarte de que duerma tantas horas como necesita.

A medida que crezca, probablemente tu hijo dejará de hacer siestas y dormirá sólo por la noche. Los niños que asisten a guarderías o al parvulario todavía necesitan dormir entre 10 y 11 horas cada noche, pero esta cantidad irá disminuyendo poco a poco. Para cuando llegue a la adolescencia, tu hijo necesitará dormir aproximadamente 10 horas cada noche.

Darle a tu bebé el mejor comienzo en la vida significa hacer una “puesta a punto” de tu propia salud antes de quedar embarazada. Un examen médico completo, entre tres meses y un año antes de empezar a intentar concebir, le proporcionará a tu ginecólogo un importante punto de partida para utilizar como guía durante tu embarazo, y también ayudará a determinar si estás físicamente preparada para tener un bebé.

Para ayudarte en el seguimiento de todos tus análisis médicos y vacunas, te hemos preparado esta lista de preguntas que puede hacerte el ginecólogo y los análisis que le ayudarán a saber si todo está bien para intentar quedarte embarazada. (Tú y tu pareja posiblemente debáis además hacer algunos cambios en vuestro estilo de vida: consulta nuestras sugerencias.)

Historia clínica

Posiblemente durante una visita previa al embarazo tu ginecólogo querrá que le respondas a una serie de preguntas acerca de tu salud y tu estilo de vida, tus hábitos de alimentación y ejercicio, y cualquier posible exposición a riesgos ambientales en tu trabajo. También necesitará que le informes de cualquier trastorno previo, como por ejemplo diabetes o hipertensión arterial, además de cualquier problema genético que haya en tu familia (síndrome de Down, fibrosis quística, etc.). También te preguntará sobre el tipo de anticonceptivos que estás usando y si has tenido problemas de ovulación o de menstruación, abortos provocados, abortos espontáneos, embarazos extrauterinos o ectópicos, complicaciones en un parto previo, y otras cosas similares.

Examen vaginal

Tu médico te realizará un examen vaginal rutinario para asegurarse de que todos tus órganos funcionan normalmente. Si tienes algún tipo de infección o trastorno, como fibromas o quistes ováricos, el médico los detectará durante la exploración y comenzará a tratar el problema para aumentar tus posibilidades de tener un embarazo saludable.

La citología vaginal

La citología vaginal, que generalmente es parte del examen ginecológico anual, es una prueba que permite detectar posibles anormalidades en las células del cuello del útero, además de otras enfermedades (incluyendo algunas enfermedades de transmisión sexual como la tricomoniasis).
 

Pruebas de enfermedades de transmisión sexual

Si tienes o alguna vez has tenido alguna enfermedad de transmisión sexual, como herpes, clamidia o incluso VIH/SIDA, es sumamente importante que tu médico esté al tanto de ellas. Si nunca te has hecho una prueba para detectarlas, el médico probablemente te haga un cultivo adicional del cuello uterino durante la citología vaginal y también un análisis de sangre para estar seguro de que te encuentras bien. Hacerte los estudios médicos necesarios y seguir los tratamientos respectivos (o, en el caso del VIH/SIDA, controlar la enfermedad) antes de concebir, puede aumentar significativamente tus posibilidades que tu embarazo se desarrolle sin problemas y de que tengas un bebé sano.
 

Análisis de orina

Tu ginecólogo pedirá que te hagas un análisis de orina para descartar la presencia de infecciones urinarias y diabetes. Las infecciones de orina se asocian con los abortos espontáneos, bajo peso al nacer y parto prematuro. Por ello, si tienes una infección de orina, es importante que te trates antes de intentar concebir. Y en caso de que tengas diabetes y no lo sepas, el diagnóstico temprano es la clave para un embarazo normal. La diabetes aumenta el riesgo de tener bebés que nacen sin vida y de anomalías congénitas.

Algunos médicos también realizan análisis para detectar el estreptococo del grupo B, una bacteria que habitualmente es inofensiva en los adultos pero que puede crear una gran cantidad de problemas cuando es transmitida de la madre al bebé. La mayoría de los médicos esperarán hasta que tengas entre 35 y 37 semanas de embarazo para hacer este análisis, dado que los resultados son más significativos en ese momento. Si eres portadora del estreptococo del grupo B, te administrarán antibióticos por vía intravenosa durante el parto.

 

Análisis de sangre

Tu médico podría pedirte un análisis de sangre para verificar tu tipo de sangre y descartar la presencia de anemia o alguna otra anormalidad. Dependiendo de tus antecedentes étnicos y de tu historial médico, también puede ser que te hagan análisis para determinar si puedes tener anemia drepanocítica o de células falciformes, enfermedad de Tay-Sachs y talasemia. Los afroamericanos, judíos, francocanadienses y pueblos de descendencia mediterránea tienen mayor riesgo de padecer estos problemas.
 

Control de la tensión arterial

Tener controlada la tensión arterial antes de quedar embarazada es esencial. Las mujeres embarazadas con tensión arterial alta (hipertensión) son más propensas a desarrollar preeclampsia y tener problemas de placenta. Esto no significa que no puedas tener un bebé si tienes la tensión alta, pero necesitarás seguir un plan para controlar la hipertensión a lo largo del tu embarazo.
 

Revisa tus cartillas de vacunación

Muchas infecciones prevenibles, pueden producir abortos espontáneos o defectos congénitos. Un análisis rápido de sangre revelará si te han vacunado contra enfermedades como la rubéola. En caso de que necesites una vacuna con virus vivos atenuados, como por ejemplo la de la rubéola, lo recomendable es esperar 28 días antes de intentar concebir. Tu organismo necesitará tiempo para eliminar el virus que te han inyectado, y en teoría es posible que un niño que todavía no ha nacido contraiga el virus y pueda padecer defectos congénitos como sordera, encefalitis y problemas cardiacos.

Con respecto a las enfermedades más comunes, como la varicela, el sarampión y las paperas, deberías pensar en ponerte la vacuna si por algún motivo no te llegaste a vacunar o si no estás segura de haber tenido la enfermedad cuando eras más joven (en cuyo caso ya habrías desarrollado inmunidad). También puedes recibir un refuerzo de tétano, y si tienes riesgo de hepatitis B, sería conveniente que te vacunases contra esa enfermedad.

 

Examen de la función tiroidea

Si tienes una tiroides hiperactiva o hipoactiva (el tiroides es la glándula que controla las hormonas del crecimiento), puede resultarte muy difícil llevar un embarazo saludable y a término. Ambas complicaciones pueden interferir con la ovulación, y una tiroides hipoactiva puede causar un aborto espontáneo, infertilidad o problemas de desarrollo fetal. Si tienes antecedentes de problemas de tiroides, tu médico debería pedirte un estudio de tiroides antes de que empieces a intentar concebir. Un tratamiento apropiado te ayudará a quedarte embarazada.
 

Control de enfermedades parasitarias y virales

Las enfermedades parasitarias y virales como la toxoplasmosis y la citomegalovirosis son relativamente inofensivas para los adultos pero pueden ser peligrosas para los recién nacidos y para las mujeres embarazadas. Un análisis simple de sangre determinará si has tenido toxoplasmosis (muchas veces transmitida por las heces de los gatos o por la carne poco cocida) y si, por lo tanto, eres inmune. En caso contrario, tendrás que evitar la caja de arena de tu gato y la carne cruda, antes y durante el embarazo, ya que la mayoría de los tratamientos disponibles para la toxoplasmosis no son seguros para el feto. Asimismo, la prevención es el mejor camino para evitar la citomegalovirosis, para la cual no hay ningún tratamiento disponible.
 

Habla de la medicación y los problemas de salud

Informa a tu médico de todos aquellos medicamentos que estés tomando, incluyendo las medicinas sin receta, ya que algunos medicamentos podrían hacer daño al feto en desarrollo. Si necesitas seguir un tratamiento médico determinado por algún problema médico, tu ginecólogo te puede orientar sobre cómo continuarlo a lo largo del embarazo (o, como alternativa, decidir esperar para intentar concebir hasta que hayas dejado por completo los medicamentos).
 

Haz todas las preguntas necesarias

Esta consulta previa a la concepción es un buen momento para hablar sobre todos los problemas o inquietudes que tengas. No seas tímida. Por muy incómoda que te pueda parecer tu pregunta, tu ginecólogo seguro que ya lo ha visto y escuchado todo.
 

Pruebas y asesoría genética

La gran mayoría de los bebés nacen perfectamente sanos, solamente entre el 2 o el 3 por ciento de ellos tienen un defecto congénito importante al nacer. La figura del asesor genético no es muy común en España, pero algunos hospitales o centros médicos sí cuentan con este servicio. Si tú o tu pareja tenéis algún factor de riesgo, entre los que se incluyan antecedentes familiares de enfermedades genéticas o ser mayor de 35 años quizás os aconsejen realizaros un estudio genético y consultar con un especialista.
 

Visita a tu dentista

No olvides tu salud bucal. Hay estudios que demuestran que la periodontitis o enfermedad periodontal, más conocida como piorrea, (una infección bacteriana que atraviesa las encías y llega hasta el hueso) puede provocar partos prematuros y bebés de bajo peso. Además, un amplio estudio mostró la relación entre la infección de las encías y un mayor riesgo de preeclampsia, una complicación del embarazo relacionada con la hipertensión arterial, retención de fluidos y presencia de proteína en la orina.

Por eso es buena idea hacerte una revisión y una limpieza dental antes de quedarte embarazada, con el fin de prevenir complicaciones en el futuro. Si quieres más información sobre este tema o sobre cómo prevenir y tratar las encías sangrantes, un síntoma común durante el embarazo, lee este artículo.

No olvides además consultar nuestra lista sobre cómo preparar tu vida para un embarazo.

Si bien ser madre es algo indescriptible y maravilloso, tambien trae inseguridades, angustia,y momentos en los que no sabemos como reaccionar ni que hacer.
El periodo de puerperio, trae consigo este tipo de sentimientos, sensibilidad agudizada, angustia, y no es nada anormal, no debes de asustarte.
Piensa que te estas enfrentando a una situacion nueva para ti, pero debes de estar tranquila , esto le pasa a la mayoria de las mujeres,estar en sintonia con tu bebe es el mejor remedio.
Es muy importante contar con tu pareja, madre, amigos y familiares, sin que te atosiguen (cosa que es contraproducente), si que te contengan, que comprendan que muchas veces lloras sin motivo, que cualquier llanto, o cambio en la rutina de tu bebe te puede desbordar.
Estar en sintonia con tu bebe y la sensibilidad materna, sin que medien palabras, permirte a la madre entender y descifrar de a poco , lo que le sucede al bebe,el porque de su llanto,las miradas, cada expresion sera para la mama una señal, de lo que le esta sucediendo.
Pero no siempre se da esta armonia de forma inmediata, la madre despues del parto queda mas sensible, pasa de ser protagonista a ocupar un segundo lugar, sin contar que se le suma una nueva responsabilidad. Esto hace que la angustia este a flor de piel.

Esa angustia el bebe , aunque nos parece que no entiende, la percibe y muchas veces influye en la lactancia. A que madre no le ha pasado que le parece que no esta alimentando a su bebe de forma correcta?, pero la lactancia es un proceso que se aprende, tanto la madre como el bebe deben de darse tiempo para aprender,todos lo logran, lo que debemos es de estar tranquilas en el momento en que lo amamantamos, buscar una posicion comoda, musica, si eso te relaja y si es necesario pedir que te dejen sola, que esto no te de verguenza, porque es el momento en que madre e hijo deben de comunicarse, tanto por contacto, como por la mirada.
Ten presente que estas en un aprendizaje y que sera pasajero.
Lo importante es que sientas que estas haciendo las cosas bien, tu bebe te necesita bien, tanto fisica como afectivamente.
Un consejo,confia en ti misma, y en tu granpoder como madre, y luego disfruta de esta etapa tan maravillosa.

http://www.semujer.com/07/01/madre-primeriza-sensaciones-encontradas/

  Madres

                   

¡Hola!

Posted on: 5 agosto, 2010

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